Los préstamos a largos plazos en general son sistemas crediticios que buscan proveer de una suma de dinero específica a un sujeto, permitiendo que este lo retribuya de forma gradual en plazos definidos a cambio del pago de una tasa de interés específica aplicada al capital. El principio de los préstamos a plazos también fue aplicado a los créditos online, en los que el dinero prestado se devuelve en plazos no muy largos, siendo lo normal de entre 30 a 90 días. Estos préstamos rápidos a pagar a plazos suelen ser fáciles de obtener, con pocos requisitos y de rápida aprobación.